Capítulo 1:

Los primeros rayos de sol iluminaban su rostro ya envejecido. Casi tanto, como los viñedos que le rodeaban.

A veces, se paraba simplemente a observar. Podía pasarse horas ante las vides. Sus favoritas eran, sin duda, las del Graciano. Estar ante el viñedo más antiguo del mundo le hacía sentirse un privilegiado. Para él era como observar una obra de arte en la más profunda intimidad.

Dejaba volar su imaginación pensando en los lugares y personas tan diferentes que acabarían bebiendo el vino que allí se fraguaba: una reunión familiar en Sevilla, un grupo de amigos celebrando algún acontecimiento en Oviedo, una pareja de enamorados viendo el atardecer de Granada, una comida de trabajo en Madrid o el cóctel de un evento en Vitoria, quien sabe?..

El ladrido de Dakota le devolvió a la realidad, un precioso pastor inglés al que la edad también le empezaba a hacer mella.

Debían apurarse para evitar las horas de calor.
Además, hoy era un día importante, un empresario mexicano interesado en exportar vino a América visitaría la bodega esa tarde.